Una mujer vecina de Jaén , G.D.A., de 23 años, ha sido detenida y puesta a disposición judicial acusada de simulación de delito después de llamar por teléfono a su pareja y pedirle ayuda porque la habían secuestrado. Según informó la Policía, la pareja de esta mujer denunció el pasado miércoles en la Comisaría que había recibido una llamada telefónica de G.D.A. en la que le pedía ayuda porque había sido secuestrada y se encontraba en una habitación oscura a donde había sido conducida a la fuerza por un hombre que la golpeó y la obligó a introducirse en un vehículo en el que fue anestesiada.
La presunta secuestrada fue encontrada por la Policía en una vivienda abandonada cercana al Polígono del Valle, amarrada de pies y manos con los cables del auricular y el alimentador de un lector de discos portátil de su propiedad.
Abordada en la calle
Según su relato, a primeras horas de la tarde abandonó momentáneamente su domicilio, en la zona del Bulevar, para bajar la basura y fue abordada por un individuo desde el interior de un vehículo quien le dijo que su marido había sufrido un accidente y estaba hospitalizado, brindándose seguidamente a llevarla hasta el hospital.
Una vez que ésta subió al vehículo, según su relato, el individuo desconocido le colocó un pañuelo en la boca y se quedó dormida, despertándose en una habitación desconocida atada de pies y manos, hasta que pudo soltarse de sus ataduras llamando por su teléfono móvil a su pareja y asomándose a un balcón solicitando ayuda.
Sin embargo los policías no encontraron indicio alguno que respaldase la versión de la mujer, sino que al contrario todo indicaba a que el secuestro había sido una invención. La investigación consecuente concluyó con la detención de esta mujer y la instrucción de diligencias por simulación de delito ante la falta de credibilidad de lo denunciado.
Se da la circunstancia añadida de que esta mujer presumiblemente había simulado, y denunciado también en febrero pasado, haber sido víctima de amenazas y agresión sexual por parte de un individuo que se introdujo en su domicilio, hecho éste que igualmente podría no haberse producido realmente, según la investigación policial practicada en su día. La Policía no aclara en la información facilitada por qué la mujer se comporta de esta manera.
‘Bartolín’ y otros casos
Inventarse un secuestro es un delito poco común, pero no excepcional. El caso más famoso que se recuerda en la provincia fue el de Bartolomé Rubia, ‘Bartolín’, quien contó a la Policía que el 28 de mayo de 1999 fue abordado sobre las nueve de la mañana por dos individuos cuando se disponía a coger su automóvil en la cochera de su casa, y que lo llevaron por la fuerza hasta el País Vasco. En los primeros momentos se pensó en un secuestro de ETA. Pero después los peritos forenses determinaron que «inventó la historia por un afán de notoriedad», y fue condenado por simulación.
No mucho después en Linares se produjo otro caso curioso: un joven se presentó en Comisaría de madrugada, aterido de frío y desnudo, diciendo que lo habían secuestrado cuando repostaba gasolina en una estación de servicio en las afueras y que lo habían dejado tirado en la cuneta. Más tarde se descubrió que él había cogido sin permiso el coche a un familiar y se había estrellado.